iv.

Emilce Cubides ayer me dejó, me dijo que ya no me quería más. Yo extraño mucho a mi Emilce porque ella me enseñó muchas cosas. Lo siento, estaba solucionando un problema de corte podológico. Estoy sintiendo picor en las manos, escozor, terriblemente fuerte. Cuando te limpiaste el culo rompiste el papel y te entro mierdita cargada de pequeños seres que nadan por su sangre y se meten dentro de tus músculos y huesos, son como unas entelequias que caben por todas partes y pasan por todas partes. La transfiguración inicia. Dios, padre, pero tú eres todo un Galeno de la filosofía. Es lo que el buen Leibniz llamaría las mónadas ¿Las mónadas? ¿Eso no es lo que me cuelga del escozor? ¿No son las mismísimas guevas? Estaba imaginando una lea peluda desnuda, pero no peluda en la chocha eso no es problema, peluda en otras partes: en la espalda, en los pies, que tenga barba. Esas viejas que tienen brazos peludos, panza peluda, pelos en los pezones. Con ese camino de vellosidades que se le marca en la parte inferior del ombligo hacia la chucha, tupido como el Vaupés. O que  le salgan los pelos por la nariz, que estornude y cuando caiga el moco en el piso o sobre cualesquiera superficie se vea un racimo de pelos. O esas verrugas con pelos de gran extensión que le crecen pelitos y eso parece son margaritas que se mueven al ritmo del sol. Lo más curioso del caso es el grosor del vello, son cables, son alambritos, esos alambres que doblados entre muchos forman cilindros. Es como lo que me decía el Sergio, el tipo que simulaba sexo oral lamiéndose la comisura entre el índice y el pulgar ¿Recuerdas? “Vea, si quiere olvidarse de una vieja, fácil, imagínesela cagando y fuera”. Yo conocí una lea que olía a almizcle, joda, eso dejaba el lugar fermentado ¿Sabes quién tiene un olor fuerte? Pero no es desagradable, quién, la Sarah, te digo que cuando llegaba a la casa se sentaba en el mueble y dejaba un olor como dulce. como olor a teta dulce. Como arequipe, como lechera, como miel, como guayaba, como splenda, como panela. De pronto como a avena. Yo me pregunto a que olerá esa Laura, qué tal que las tetas le huelan a sopa de mondongo y el culo le huelo a jabón de Nepomuceno o la vagina, con el foco clitorial huela a alcachofa barnizada de pichón. Que la mierda le sepa a vainillaque. Que tal que huela a galletas ducales, que le sepa ese liquido vaginal a nucita o a nuggets de milo.

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